Uniéndonos para los Días De Fiesta
por Stefanie Rivera
Much@s de nosotr@s tenemos el privilegio de poder tener a seres amados cerca durante los días de fiesta y poder gozar de alguna clase de desahogo con nuestr@s amig@s a diario. Incluso lo tomamos por hecho.
Tristemente, muchos de nuestr@s herman@s trangeneros es encuentran en la cárcel, y están viviendo en el olvido, hacen frente a un futuro hostil, incierto y muy solitario tras las rejas.
Much@s de nosotr@s lo tomamos como garantía el poder caminar libremente y sentir el calor del sol en nuestras caras o la brisa suave alborotar nuestro pelo. Pero más importante hay esas épocas donde incluso no paramos para pensar de cuan verdaderamente privilegiad@s somos de tener tanta gente maravillosa que está dispuesta a tocar nuestras a nuestras puertas para pasar tiempo y compartir. Así que imagínese que tan verdaderamente difícil debe ser llamad@ hacia afuera, al patio de la prisión: y cuando los nombres son leídos en voz alta para que puedas venir a recibir correo y el tuyo no está entre los nombres llamados. Ésa es la realidad dolorosa para mucha de la gente transgenero que a través del país han tenido la desgracia de quedar enredad@s con el complejo industrial de la prisión.
De la misma manera que un perrita jadea o una gatita se frota contra las pierna y ronronea tan pronto como abre la puerta su dueñ@, de esa misma manera me sentía yo siempre que recibía una carta con un simple “hola.” Me dejaba saber que le importaba a alguien y que no estaba siendo olvidada.
Mucha gente Trans ha tenido que aguantar el abandono muchas veces, la familia desheredándoles y una sociedad que dice que no somos seres dignos de vivir una vida pública. Así que les recuerdo, que mientras que nuestras vidas pueden consumir nuestro cada momento, la vida de nuestros hermanos y hermanas Trans están paradas y debemos de recordar de cómo nos sentimos cuando nuestra familia o alguna circunstancia de la vida nos ha hecho sentir sol@s, olvidad@s o no correspondid@s.
Soló unas cuantas líneas escritas es lo que toma para alegrarles la vida y ponerles una sonrisa en la boca y ese sentimiento no tiene precio. Así que tiene algún tiempo libre en sus manos, no toma más que unos pocos minutos coger un bolígrafo y un papel y tratar de llegar a otro ser humano







